27/2/14

"Rahav de Yerico una vida de fe"


"RAHAV DE YERICO"
EL sol amanece una vez más sobre Yericó. Rahav mira por la ventana a las fuerzas invasoras de Israel. Han montado campamento en la planicie que rodea la ciudad y están caminando de nuevo a su alrededor. Los soldados dejan a su paso una estela de polvo. Los cuernos vuelven a retumbar en el aire.
Rahav vive en Yericó. Ella conoce a su gente, sus calles, sus casas, sus bulliciosos mercados y tiendas. Puede percibir cómo crece el temor general conforme pasan los días y los israelitas realizan su extraño ritual diario: dar una vuelta alrededor de la ciudad. Sin embargo, el rugido de los shofar/cuernos, que hace eco en las calles y plazas de Yericó, no produce en Rahab el miedo y la angustia que genera en el resto de la gente.
La mujer observa desde la ventana de su casa, la cual está sobre la muralla, que Israel comienza temprano su séptimo día de marcha. Alcanza a ver entre los soldados a los sacerdotes tocando sus cuernos y cargando el arca sagrada que representa la presencia de su Elohe, Yahweh de los Ejercitos. Está sujetando con la mano el cordón rojo escarlata que cuelga de su ventana. Ese cordón le recuerda que ella y su familia tienen la esperanza de sobrevivir a la devastación que le espera a la ciudad.
¿Será ella una traidora? Para Yahweh no; para El es una mujer de gran fe. Analicemos la historia de Rahab desde el principio y veamos qué podemos aprender de su vida.
RAHAV LA RAMERA
Rahab era prostituta. Esta idea ha escandalizado tanto a algunos comentaristas bíblicos que prefieren pensar que se trataba de una simple encargada de posada. Pero la Escritura es clara y no disfraza la verdad . Leamos Yahoshua/Josue 2:1 "Yahoshúa hijo de Nun envió secretamente dos espías desde Shitim, y les dijo: “Vayan, reconozcan la región de Yerijó”. Así que salieron, y llegaron a la casa de una ramera llamada Rahav y se hospedaron allí." y leamos en Yacobo 2:25 "De igual manera, ¿no fue justificada también la ramera Rahav por las obras, cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino? Es probable que en la sociedad cananea la profesión de Rahav fuera, hasta cierto grado, respetable. Aun así, la cultura no siempre puede acallar la conciencia, ese sentido interno de lo bueno y lo malo que nos ha dado Yahweh...."Cuando los gentiles, que no tienen la Torah, practican espontáneamente lo que requiere la Torah, ellos que no tienen Torah son una Torah para sí mismos. Con eso muestran el contenido de la Torah escrito en sus corazones; por eso su conciencia les da testimonio, y sus razonamientos se acusan o se defienden unos a otros".(Romaniyim 2:14, 15). Quizás Rahav estuviera consciente de que su oficio era degradante. Quizás, como les sucede hoy a muchas mujeres que están en su misma situación, se sintiera atrapada, sin más opciones para mantener a su familia. De seguro anhelaba una vida mejor. En su tierra abundaban la violencia y los actos degenerados, como el incesto y el bestialismo (Vayigrá 18:3, 6, 21-24). Los excesos del país se debían en gran parte a la religión. Los templos fomentaban la prostitución ritual, y la adoración de dioses demoníacos como Baal y Mólek exigía la quema de niños vivos. (Verdaderamente un ambiente terrible)
Yahweh conocía muy bien la barbarie que tenía lugar en Canaán. Tanto es así que dijo: “La tierra está inmunda, y traeré sobre ella castigo por su error, y la tierra vomitará a sus habitantes” (Vayigrá 18:25). ¿Qué incluía dicho castigo? “Yahweh, tu Elohe, irá expulsando a estas naciones de delante de ti poco a poco”, fue la promesa que Yahweh hizo a su pueblo (Devarim 7:22). En realidad, siglos atrás, él ya había prometido que daría aquella tierra a los descendientes de Avrahán, y “Yahweh[...] no puede mentir” (Tito 1:2; Bereshit 12:7).
Sin embargo, había algunos pueblos a los que Yahweh había condenado a desaparecer (Devarim 7:1, 2). Siendo el justo “Juez de toda la tierra”, él había leído sus corazones y podía ver lo arraigadas que estaban su maldad y su depravación (Bereshit 18:25; 1 Crónicas 28:9). Ese era el caso de Jericó. ¿Cómo habrá sido para Rahab vivir en una de aquellas ciudades condenadas? Solo podemos imaginar lo que debió sentir al oír hablar de los israelitas. Escuchó que décadas atrás Yahweh le había dado a Israel, aquella nación de esclavos oprimidos, una aplastante victoria sobre el ejército de Mitzrayim/Egipto, la potencia militar número uno del planeta. ¡Esa era la nación que estaba a punto de atacar Jericó, y sin embargo sus habitantes insistían en hacer el mal! Se comprende que la Escritura diga que los compatriotas de Rahab “obraron desobedientemente” (Ivrim 11:31).
Pero Rahav era distinta. Es probable que a lo largo de los años hubiera escuchado los informes que llegaban sobre Israel y su Elehe. ¡Qué diferente era de los dioses cananeos! Este Elohe luchaba por sus adoradores, no los oprimía; elevaba sus normas morales, no las rebajaba. Este Elohe valoraba a las mujeres, no las veía como objetos sexuales que se podían comprar, vender y humillar en ritos pervertidos. En cuanto Rahav escuchó que Israel había llegado al Jordán y que estaba preparando un ataque, debió de sentirse aterrada por lo que le esperaba a su pueblo. ¿Se habrá fijado Yahweh en esta mujer? ¿Habrá leído su corazón?
Hoy día, muchas personas se sienten como Rahav: atrapadas por un estilo de vida que les roba la dignidad y la alegría; sienten que son invisibles, que no valen nada. La historia de esta mujer es un consuelo para todas ellas, pues nos deja ver que ninguno de nosotros pasa desapercibido para Yahweh. No importa lo bajo que hayamos caído, él “no está muy lejos de cada uno de nosotros” (Maaser 17:27). Yahweh está cerca, listo para dar esperanza a quienes confían en él. ¿Fue ese el caso de Rahav?
RECIBIÓ A LOS ESPÍAS
Unos cuantos días antes de que los israelitas marchen alrededor de Yericó, dos forasteros llaman a la puerta de Rahav. Quieren pasar desapercibidos, pero los habitantes de Yericó están en alerta, tratando de descubrir a posibles espías de Israel. Para Rahav no es raro recibir a extraños en casa, pero estos hombres solo quieren alojamiento, no los servicios de una prostituta. La avispada mujer no debe tardar en atar cabos.
Los hombres son, en efecto, espías israelitas. Yahoshua/Josué, su comandante, los ha enviado a descubrir los puntos fuertes y débiles de Yericó. Esta es la primera ciudad de Canaán que Israel va a invadir, y quizás la más poderosa de todas. Yahoshua/Josué quiere saber a qué se van a enfrentar él y sus hombres. Los espías no llegan a casa de Rahav por casualidad. En un lugar así, un forastero de seguro pasaría inadvertido. Tal vez puedan incluso conseguir información útil escuchando alguna conversación indiscreta.
Rahav los recibe hospitalariamente. Les permite la entrada en su hogar, y si tiene sospechas sobre quiénes son o qué hacen allí, eso no la detiene. Quizás quiere aprender más sobre su Elohe.
De pronto llegan unos servidores del rey de Yericó. Corre el rumor de que hay unos espías israelitas en casa de Rahav. ¿Qué hará ella? Si protege a estos enemigos, ¿no pondrá en peligro a su familia entera? ¿No los matarán a todos por su traición? Por otro lado, Rahav sabe a ciencia cierta quiénes son estos hombres. Si reconoce que el Elohe de Israel es mejor que el suyo, ¿no será esta una buena oportunidad de ponerse de parte de él?
Aunque no hay mucho tiempo para pensar, Rahav es ingeniosa y actúa enseguida. Esconde a los espías entre los tallos de lino que tiene secándose en la azotea. Entonces les dice a los siervos del rey: “Sí, es cierto que los hombres vinieron a mí, y yo no sabía de dónde eran. Y aconteció que, al tiempo de cerrar la puerta, al oscurecer, los hombres salieron. Simplemente no sé adónde se habrán ido los hombres. Corran tras ellos rápidamente, porque los alcanzarán” (Yahoshua/Josué 2:4, 5). Imagine a Rahav mirando a los emisarios a la cara. ¿Percibirán el miedo que siente por dentro?
Rahav arriesgó su vida escondiendo a dos siervos de Yahweh entre tallos de lino
¡El engaño funciona! Los hombres del rey salen corriendo hacia los vados del Yordán (Yahoshua/Josué 2:7). Rahav debe de dar un tenue suspiro de alivio. Con esa sencilla estrategia ha logrado despistar a aquellos asesinos que no tienen derecho a conocer la verdad. Y así ha salvado la vida de dos siervos del Elohe verdadero...Yahweh.
Rahav sube corriendo a la azotea y les cuenta a los espías lo que ha hecho. Pero además les revela un dato crucial: Yericó está desmoralizada y tiembla de miedo a causa de los invasores. ¡Qué buenas noticias para estos dos israelitas! ¡Los malvados cananeos están aterrados ante el poder de Yahweh, el Elohe de Israel! Luego, la mujer dice algo que es de mucha más trascendencia para nosotros. Ella asegura: “Yahweh su Elohe es Elohe en los cielos arriba y en la tierra abajo” (Yahoshua/Josué 2:11). Los informes que ha escuchado le han bastado para entender que el Elohe de Israel merece su confianza, así que decide poner su fe en él.
No hay dudas en la mente de Rahav: Yahweh le dará la victoria a su pueblo. De modo que pide rajemim a los espías; les ruega que les perdonen la vida a ella y a su familia. Ellos aceptan, pero con una condición: tiene que guardar su secreto y debe colgar un cordón rojo escarlata de su ventana, sobre la muralla de la ciudad. De ese modo, los soldados podrán protegerla (Yahoshua/Josué 2:12-14, 18).
El caso de Rahav nos enseña una verdad fundamental sobre la fe. Como indica la Escritura, “la fe sigue a lo oído” (Romaniyim 10:17). Rahav oyó informes confiables sobre el poder y la justicia de Yahweh, lo cual la llevó a ejercer fe y confiar en él. Nosotros tenemos muchísima más información disponible sobre Yahweh. ¿Nos esforzaremos por llegar a conocerlo? ¿Nos impulsará lo que hemos aprendido en la Escritura a poner fe en él?
YERICO, LA PODEROSA CIUDAD SE DESPLOMA
Rahav prepara el escape de los espías: cuelga una soga de su ventana para que puedan bajar por el muro y escabullirse hacia las montañas. En las empinadas laderas que hay al norte de Yericó abundan las cuevas donde podrán esconderse hasta que sea seguro volver al campamento israelita con las buenas noticias que les ha dado la mujer.
Rahav puso fe en el Yahweh, Elohe de los israelitas.
Poco después, Yahweh detiene el curso del río Yordán e Israel cruza sobre suelo seco (Yahoshua/Josué 3:14-17). De seguro, Yericó se sacude de terror al enterarse de lo ocurrido. En cambio, a Rahav esta noticia le confirma que ha hecho bien en poner su fe en Yahweh.
Llegan entonces los largos días de las marchas de Israel alrededor de Yericó: seis días, seis marchas. Pero el séptimo día es diferente. Tal como se mencionó al inicio del artículo, la marcha comienza al amanecer, y tras rodear la ciudad una vez, el ejército continúa caminando (Yahoshua/Josué 6:15). ¿Qué está pasando?
Los soldados rodean la ciudad siete veces y se detienen en seco. Los shofar/cuernos dejan de sonar. Se hace un silencio sepulcral. Dentro de las murallas, la tensión es casi insoportable. De pronto, a la señal de Yahoshua/Josué, el ejército alza sus voces por primera vez. ¡Qué grito tan poderoso! Pero solo están gritando. “¿Qué clase de ataque es ese?”, quizás se pregunten los guardias apostados sobre la muralla. La respuesta no tarda en llegar. La gran estructura de piedra comienza a temblar bajo sus pies. Se sacude, se resquebraja y se derrumba por completo. Pero ocurre algo curioso: al asentarse la nube de humo, se observa una sección de la muralla que ha quedado en pie. Es la casa de Rahav, un monumento solitario a la fe de una mujer sobresaliente. Imagine cómo debe sentirse al ver que Yahweh la ha protegido. ¡Su familia está sana y salva! (Yahoshua/Josué 6:10, 16, 20, 21.)
El pueblo de Yahweh también actuó con respeto ante la fe de Rahav. Al ver que su hogar sobresalía entre las ruinas de la muralla como una palmera en el desierto, los israelitas reconocieron que Yahweh estaba con ella. Rahav y su familia sobrevivieron a la ejecución de aquella impía ciudad. Tras la batalla, se le permitió a Rahav acomodarse cerca del campamento de Israel, y con el tiempo se integró a la nación. Se casó con un hombre llamado Salmón, y su hijo, Boaz, fue un hombre de gran fe que se casó con Rut, la moabita (Rut 4:13, 22). De hecho, el rey Dawid y hasta Yahshua Ha Mashiaj descendieron de esta extraordinaria familia (Yahoshua/Josué 6:22-25; MattiYah 1:5, 6, 16).
Amados ajim y ajotis no hay duda de que Yahweh responde a la fe que mostramos y la historia de Rahav demuestra que nadie es insignificante a la vista de Yahweh, y hayamos sido lo que hayamos sido en nuestra vida anterior, si El nos da fe y esa fe crece en nosotros, El trabaja en nuestra vida para la Glortia de El.
Él nos ve a todos y lee nuestros corazones. Y cuando descubre una chispa de fe, como la que había en el corazón de Rahav, se llena de alegría. La fe de esta mujer la movió a actuar. Tal como dice la Escritura, “fue declarada justa por [sus] obras” (Yacobo 2:25). ¡Sin duda, un ejemplo de fe digno de imitar!
Con todo lo que hoy dia conocemos de la historia de los tratos de Yahweh con nuestro pueblo NO TENEMOS EXCUSAS, porque deberiamos actuar en una fe mas grande.

Shalom

24/2/14

4/2/14

CALENDARIO DEL JODESH/MES 12 DE LA TORAH (Último del año)

לוח שנה חודש / חודש ה -12 תורה (בשנה שעברה)

PARASHÁ DE MATTIYAH 25:31-46


MattiYah 25:31 al 46
"Cuando el Ben Ahdahm venga en Su tifereth y todos los
malachim celestiales kadosh con Él, entonces se sentará
en Su kesay de Su tifereth;
Y serán reunidas delante de Él todas las naciones;
entonces apartará los unos de los otros, como aparta el
Pastor las ovejas de los cabritos;
Y pondrá las ovejas a Su derecha y los cabritos a Su
izquierda.
Entonces el Melej dirá a los de Su derecha: Vengan, Barchu
de Mi Abba, heredad el malchut preparado para ustedes
desde la fundación del olam hazeh,
Porque tuve hambre y Me distéis de comer; tuve sed y Me
distéis de beber; fui forastero y Me recogieron;
Estuve desnudo y Me vistieron; enfermo y me visitaron; en
la cárcel y fuisteis a verme.
Entonces los tzadikim le respondieron diciendo: MarYah,
¿Cuándo Te vimos hambriento y Te alimentamos, o
sediento y Te dimos de beber.
¿Cuándo Te vimos forastero y Te recogimos, o desnudo y
Te vestimos?
¿O cuando Te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a
verte?
Y respondiendo el Melej, les dirá: de cierto les digo que en
cuanto lo hicistedle a uno de estos Mis ajim
Yisraelitas mas pequeños, a Mi lo hicisteis;
Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de
Mí, malditos, al fuego eterno preparado para s.a.tan y sus
shadim,
Porque tuve hambre, y no Me distedle de comer; tuve sed,
y no Me distedle de beber;
Fui forastero, y no Me recogieron; estuve desnudo, y no
Me vistieron; enfermo y en la cárcel, y no Me visitaron.
Entonces también ellos le responderán diciendo: Nuestro
MarYah, ¿Cuándo Te vimos hambriento, sediento,
forastero, desnudo, enfermo o en la cárcel y no te
servimos?
Entonces Él les responderá, diciendo, De cierto Yo les digo,
En la medida en que no lo hicieron a uno de los más
pequeños de estos Mis ajim Yisraelitas, no lo
hicieron a Mí
Y estos irán al Onesh Olam [castigo eterno]: mas los
tzadikim a la chayim-Olam [chayim eterna]."

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Sobran los comentarios..................................

1/2/14

CONOCIENDO A MIRIAM LA MADRE DE YAHSHUA


A diferencia de su esposo Yosef, tenemos bastante información sobre esta mujer enigmática. Pero tristemente, cuando estudiamos la historia de Miriam, a menudo es difícil separar la verdad de la ficción. En este estudio esperamos analizar cuidadosamente las varias enseñanzas y tradiciones que se han dicho respecto a su vida, trataremos de desenmascarar el mito y quizás finalmente conoceremos la realidad.
Es muy lamentable que gran parte de la enseñanza escritural sobre Miriam haya sido divorciada de su correspondiente contexto histórico, cultural y bíblico, creando una imagen "divina" de ella y robándole su humanidad, que fue esencial para que Yahweh pudiera lograr Sus propósitos por medio de ella. Tanto Miriam como su hijo Yahshua  han sido distanciados de su judaísmo, produciendo de una "Iglesia" sin raíces que ha maltratado al pueblo judío por casi dos milenios. Dejando la doctrina escritural a un lado, si hemos de comprender a Miriam y su lugar en los planes de Yahweh, debemos comenzar con un fundamento bíblico y una comprensión genuina del mundo hebraico en el cual ella vivía.
Con ella, se han ido a dos vertientes peligrosas, una de ella es LA DIVINIDAD QUE LE HAN DADO los catolicos y Ortodoxos y por otra la negacion o casi exclusion del evangelismo que la ha relegado a un lugar de sombras o es tabú para ellos.
Una Posición Respetada
Para visualizar cómo era la vida diaria de Miriam, debemos primero aclarar algo respecto a la posición de la mujer dentro del judaísmo tradicional. Esa posición no era tan mala como muchos usualmente la imaginan. De hecho, en muchas maneras, la posición de la mujer dentro de la Torah durante tiempos bíblicos era mejor que la de la mujer bajo la ley civil norteamericana durante el siglo pasado. Esas antiguas mujeres tenían el derecho de comprar, vender, poseer propiedades y realizar contratos legales, lo que no tenían las mujeres en países occidentales hasta principios o mediados del siglo 20.
Desde tiempos bíblicos, muchas mujeres israelitas se ubicaban al mismo nivel de su contraparte masculina en situaciones de fiesta o hambruna, paz o guerra, tranquilidad o persecución. Miriam (la hermana de Moshe), por ejemplo, es reconocida como co-libertadora de su hermano Moshé.. Rut, aunque fue una simple conversa al Elohe de Israel, es una de las personas más respetadas en toda la Escritura. Siete de los 55 navi/profetas bíblicos eran mujeres, y una de ellas, Hulda, jugó un papel muy excepcional en la historia judía (2 Reyes 22:14 en adelante). Débora fue una sabia jueza, valiente líder y feroz defensora de Israel (Jueces 4-5). Sus ejemplos nos honran.
La tradición judía siempre ha otorgado respeto a la mujer como parte de su cultura étnica. El judaísmo enseña que ambos hombre y mujer fueron creados a la imagen de Elohe. Por lo tanto, las mujeres deberían ser tratadas como iguales. Aunque Adán fue creado primero, no hay indicación en la Torá de que por ser primero fuese mejor. Las obligaciones y responsabilidades eran diferentes, pero no menos importantes. Incluso, en algunas instancias, el impacto de las mujeres era de mayor magnitud en la comunidad que el de los hombres.
Guardadoras del Hogar
Las mujeres eran vistas como guardadoras del hogar y de suprema importancia en la familia judía, rol que nunca debe ser subestimado. Desde tiempos más remotos, el hogar fue visto como centro de la vida comunitaria. Fue reconocido como la piedra fundamental de la sociedad y, por lo tanto, la crianza de los niños como miembros de la comunidad representaba la suprema responsabilidad en su pacto con Elohe. La Torá y los maestros de Israel aclaran que Elohe quería que el hogar fuese un lugar de ahavah y tranquilidad  (shalom), donde los hijos pudieran aprender a conocerlo y amarlo. La santidad del hogar nunca debería profanarse con violencia, impaciencia, hipocresía ni falta de respeto.
Debido a ese énfasis en la santidad del hogar, el pueblo israelita pudo moverse con relativa facilidad desde el Templo hasta el mikdash me'at ("pequeño santuario") luego de que fuera destruido en 70 d.C. y el pueblo dispersado a través de todo el mundo. Los ritos de adoración en el Templo, que de otra manera hubieran desaparecido, se trasladaron al hogar. El hogar, por lo tanto, llegó a ser reverenciado por el pueblo de Elohe y reconocido como el pegamento que mantenía unido al pueblo, a pesar de estar disperso.
La tefilat/oración, el estudio de la Torá y el cuidado de las necesidades comunitarias, que siempre fueron parte de la vida familiar israelita, luego se convirtieron en responsabilidad única del hogar. La mesa de comer tomó el lugar del altar. Aunque nunca se había visto como un simple mobiliario de comer, sino como también un instrumento espiritual dedicado al servicio de Elohe, la mesa como "altar sagrado" tomó mayor significado aún. Allí cantaban alabanzas, el padre instruía a la familia con palabras de la Torá, celebraban las Moedim Escriturales (las 7 fiestas de Yahweh y los shabbat)y se inculcaban los valores principales del ahavah de Elohe y el respecto hacia los semejantes.
Aunque Miriam probablemente no vivió para ver la destrucción del Templo, ni los cambios consecuentes dentro del judaísmo que reinaba en Israel en la epoca de ellos, su vida como mujer y madre dentro del hogar compartido con Yosef y su familia debió haber aportado a la transición de la adoración desde el Templo hasta el hogar.
Colaboradoras Espirituales
La sinagoga era parte integral de la vida israelita varios siglos antes de que Miriam llegase a ser guardadora espiritual de su hogar. Tradicionalmente, ese papel ha sido visto como responsabilidad del hombre, y algunos han enseñado equivocadamente que la mujer no podía participar en ese rol, ni era permitida realizar ciertas tareas de la ley, o mitzvot, requeridas de los hombres.(Eso esta especificado en todos los mitzvot que coresponden a las mujeres solteras, casadas o viudas dentro de la Torah)
La verdad, sin embargo, es todo lo opuesto, y el principio Escritural que lo fundamenta se encuentra en la historia de la creación en bereshit 2. Aquí vemos que Yahweh removió un "costado" de Adán y "formó" a Eva. La palabra hebrea baná significa "construir." Yahweh tomó el lado femenino de Adán para "construir" a Eva. Esa palabra proviene de la raíz biná, que se refiere a la inteligencia y el conocimiento intuitivo de Elohe. En otras palabras, eruditos judíos dicen que la mujer recibió una medida adicional de biná, y que la Torá ilustra a la mujer como superior al hombre en el mundo espiritual, con mayor fe y poder de discernimiento que su compañero masculino. Como resultado, es necesario que los hombres participen en ciertas actividades, mientras que las mujeres son eximidas de ello, pero no excluidas. Los hombres tienen que hacerlo, pero las mujeres sólo lo hacen cuando deseen hacerlo.
Sara, Rebeca, Raquel y Lea fueron superiores a los patriarcas en aspectos de la profecía y el entendimiento espiritual. Sus acciones fueron a veces poco convencionales, pero siempre fueron impulsadas por la biná, y de esa manera fueron instrumentales en la formación de la nación israelita. Más aún, ellos dicen que las mujeres no participaron en la idolatría del becerro de oro, y tuvieron que ser obligadas a contribuir su oro para la elaboración del ídolo (ver Shemot 32:2).
Estudiantes de la Torá
Por lo tanto, vemos que el mundo en que vivió Miriam no era tan hostil hacia las mujeres como algunos lo han sugerido. Recientes estudios indican que las niñas durante tiempos del segundo Templo también podrían haber aprendido a leer y escribir, y posiblemente hasta estudiar la Torá. Inclusive, citando a las hijas de Zelofehad como ejemplos de mujeres que eran muy versadas en la Ley. En Bemidbar 27, esas mujeres se acercaron a Moshé en la entrada del Tabernáculo donde se reunía con los ancianos de las tribus para enseñar al pueblo y juzgar las disputas. Ellas defendieron allí el caso de herencia para las mujeres. Luego de presentarlo delante de Yahweh, Moshé declaró que ellas tenían razón en lo que decían, y su petición no sólo les fue otorgada, sino que también el dictamen se convirtió en parte de la mitzvot que gobernaría al pueblo de Israel de allí en adelante.
Esta es una de las dos ocasiones en la historia de la Torá que una mitzvá se dictamina por medio de alguien aparte de Moshé. A consecuencia, esas ajotis son consideradas como las mujeres más sabias y justas de toda la Escritura.
Si Miriam llegase a estudiar la Torá, no lo sabemos,(me refiero a que no hay base escritural pero eso no quiere decir que no lo hiciera) pero de seguro ella pasaría sus primeros años aprendiendo de su madre, y quizás también de su abuela. Aprendería cómo vivir según el Pacto de su pueblo hecho con el Elohe de Avraham, Yisaac y Yacob, relación que era tan importante para ella como para cualquier persona entre los Benei yisrael/Hijos de Israel. Ciertamente su respuesta a Elizabet en Lucas 1:46-55 revela el corazón de una verdadera talmid, reflejando las palabras de Moshé  y Dawid que la precedieron.
María, la Niña
De seguro, sabemos que Miriam fue entrenada en los quehaceres del hogar, y reconocería que su influencia familiar tendría implicaciones eternas para la relación de todo el pueblo israelita con su Elohe. Aunque la vida para una mujer del 1er siglo era físicamente difícil en muchas maneras, la historia nos dice que ese era un pueblo de alegría y entusiasmo, y que la vida de Miriam debió estar repleta de risa y ahavah. Su respuesta al malaj Gabriel refleja una joven, quizás de 13 años, quien estaba muy familiarizada con su Elohe y acostumbrada a ser obediente y fiel.
En la comunidad israelita del 1er siglo, la belleza física era tan importante para las jóvenes como en la actualidad. Sin embargo, a diferencia del énfasis en la simple apariencia externa, la verdadera belleza estaba intrínsecamente relacionada con la mujer interna. Miriam sabría que era imposible ser verdaderamente atractiva sin un corazón puro y una shalom interior que proviene de la cercanía con Elohe.
La arqueología nos demuestra que la mujer en aquellos tiempos trataba de mejorar el aspecto físico que Elohe le había dado. La belleza era importante aún para la menos adinerada. Excavaciones por todo Israel han revelado muchos artículos cosméticos, como sombra para los ojos, cajitas de talco y envases de perfume. Peinetas talladas y redecillas decorativas también eran comunes, y las mujeres de ese período son muy famosas por su amor a las prendas. Miriam debió haber servido a Yahweh Elohe con gozo, y una de sus metas en la vida debió ser una mujer según Mishlé 31. Desearía tener belleza tanto interna como externa para cuando se encontrara al hombre que Yahweh le había escogido como compañero vitalicio. La conexión de Miriam con su comunidad también debió ser fuerte, reconociendo que sus acciones como mujer, esposa y madre no eran asuntos privados. La comunidad ejercería gran control sobre ella, pero a la vez, ella dependería de la comunidad para su apoyo, sostén y bendición. Marvin Wilson, en su libro Our Father Abraham [Nuestro Padre Abraham], señala que esa relación es recalcada por medio de la palabra mishpajá. Dicha palabra implica la familia extendida, a menudo incluyendo abuelos, tías, tíos, primos y más. La fuerza y el ánimo recibido por parte de la mishpajá y la comunidad extendida era una de las características que aportaban a la sobrevivencia judía.
Quienes educaron a Miriam tendrían que asegurar que ella comprendía que el matrimonio y la relación sexual eran dádivas buenas de Elohe. La Torá enseña que Yahweh creó al hombre y la mujer a Su imagen, y declara que todo lo que hizo era "muy bueno." Miriam aprendería que el matrimonio es tan importante que aún sobrepasa el estudio de la Torá, incluso para el joven esposo.
Miriam, la Novia
A través de las generaciones, han habido especulaciones sobre si Miriam y Yosef realmente hubiesen tenido una celebración de boda; y si lo tuvieron, ¿cuándo fue? Es importante comprender que en ese tiempo, el matrimonio israelita ocurría en dos etapas. La primera, llamada kidushin, consistía en el momento del compromiso. En ese evento se debieron haber reunido las amistades y los vecinos para ser testigos de cuando Yosef iría a donde el padre de Miriam para formalizar el compromiso, y la pareja luego lo sellaría. De allí en adelante, la pareja se consideraría casada en el sentido ritual, y se llamarían esposo y esposa. Esa etapa requería absoluta fidelidad, y sólo se podría disolver dicho acuerdo por medio de un divorcio legal.
La segunda etapa, llamada nisuin, era acompañada por una celebración de una semana de duración, y el matrimonio se consumaba en una habitación especial del novio a donde éste llevaba a su novia, conocida como jupá en antiguo hebreo. Aunque a menudo esa reunión implicaba la consumación física, sólo era requerido que ellos estuviesen "a solas" un rato. Ya que las leyes del kidushin (compromiso) evitaban que la pareja estuviese totalmente a solas sin por lo menos un chaperón, este primer encuentro era algo muy importante. Una vez que se terminaba el proceso de la segunda etapa, la pareja quedaba totalmente casada y responsable delante del estado, incluyendo en su cumplimiento de las regulaciones gubernamentales de distribución propietaria e impuestos.
Aunque algunas traducciones del Berit Kjdashá dicen que Miriam estaba "comprometida" con Yosef mientras se dirigían hacia Belén (Lucas 2:5), no es probable que ella lo hubiera acompañado si no estuviese totalmente casada con él. Ella no tendría la obligación de hacerlo, y dado su estado de embarazo tan adelantado, se hubiera preferido quedar atrás para dar a luz con la ayuda de su madre.
Probablemente, tan pronto el compromiso hubiese sido anunciado a la comunidad, Yosef regresaría a su hogar y comenzaría a hacer los preparativos para la boda a celebrarse el año siguiente. Prepararía sus terrenos para el cultivo, sembraría las semillas y construiría una habitación adicional a la casa de su padre para recibir a Miriam. Tendría que dedicar toda su atención de manera ordenada a satisfacer las necesidades de su nueva esposa.
Su entusiasmo para la boda se debió haber marchitado terriblemente cuando, durante ese tiempo de preparación, recibió la noticia del embarazo de Miriam. ¡Cuán devastador debió haber sido! Uno sólo puede imaginar la agonía del corazón de Yosef mientras buscaba el rostro de Yahweh Elohe para determinar qué medida tomar en tan desastrosa y horrenda situación. A la misma vez, cuán difícil sería para Miriam revelar ese potencialmente mortal secreto a Yosef. Ya que su compromiso era tan legal como el propio matrimonio, Yosef tenía pocas alternativas. Pero Yahweh le presentó a Yosef una alternativa para salvar la vida de Miriam y cambiar el futuro de la humanidad para siempre: "Yosef, hijo de Dawid, no temas recibir a Miriam tu mujer…" (MattiYah 1:20).
Como el Berit Kjdashá  no nos aclara nada al respecto, no tenemos seguridad sobre el tipo de boda que harían Miriam y Yosef, pero sí sabemos que la celebración nupcial involucraría a toda la comunidad. No se enviaban invitaciones individuales, sino que se consideraba casi una mitzvá, u obligación sagrada, que todo el pueblo asistiera a la boda. Todos tenían que comentar sobre la radiante belleza de la novia y añadir gozo a la fiesta.
Si la novia era muy pobre, y no podía comprar su ropa ni sufragar los gastos de la celebración, la comunidad tendría que suplir lo que ella necesitaba. No conocemos la situación financiera del padre de Miriam, pero sí sabemos que ella era parte de la vivaz comunidad israelita del 1er siglo que hubiera ayudado a la nueva familia en su boda.
Mientras Yosef se dedicaba a los preparativos para recibir a su novia, Miriam esperaría por él con paciencia. Ella tendría que preparar su vestido de boda, y las damas solteras la atenderían, incluso tendrían preparadas las lámparas para recibir al novio, si éste llegase de noche. Por fin, el padre de Yosef supervisaría la obra de su hijo, y le daría el visto bueno para buscar a su novia en casa de sus padres.
Miriam y las vírgenes escucharían el sonido de Yosef y la procesión mientras se acercaban por la calle. Rápidamente Miriam se cubriría con su velo y sería escoltada hasta la calle para encontrarse con su novio. En medio de mucha risa y algarabía, la compañía se dirigiría a la casa de Yosef, donde ya la fiesta estaría en progreso. Luego de su tiempo a solas, Miriam y Yosef se unirían a la celebración, y por siete días compartirían su alegría con la mishpajá (toda la familia). Solamente en el silencio de la noche, Miriam tendría la oportunidad de compartir con Yosef el increíble mensaje que le dio el malaj, preguntándose con asombro lo que significaría eso para sus vidas.
Miriam, la mujer israelita
Pero, ¿y qué de la persona de Miriam como mujer? La Escritura nos dice muy poco sobre su vida personal, y nos preguntamos sobre esta joven que fue seleccionada para dar a luz a Yahshúa, un milagro y privilegio que ninguna otra persona en la humanidad hubiese experimentado. Ella misma admite no haberlo comprendido, pero con gran humildad de corazón lo aceptó y adoró a Yahweh Elohe. "Aquí tienes a la sierva de Yahweh; hágase conmigo conforme a tu palabra" (Lucas 1:38). Miriam fue ejemplo vivo de una plena obediencia, obviamente viviendo para complacer a Yahweh Elohe y no a sí misma. Su rasgo distintivo fue su fe inquebrantable en el Elohe de Israel, Yahweh.
Miriam también fue una mujer de gran valentía. Ella enfrentó pruebas y peligros como nadie antes o después de ella. Su inesperado embarazo le pudo haber provocado la muerte, mientras que el tener que explicar este sorpresivo asunto a Yosef y a sus padres tiene que haber sido terriblemente intimidante. Ciertamente ellos estarían incrédulos y se sentirían muy decepcionados con ella. Aún cuando ella revelaría la verdad a Yosef, el pasuk escritural no nos dice si otras personas de su comunidad lo aceptarían o no. Quizás la joven pareja tuvo que soportar el chisme y juiciosas miradas de quienes no eran convencidos de su fidelidad. El viaje de cinco a seis días desde Nazaret a Belén cuando estaba a punto de parir también requeriría de enorme valentía, como también el propio parto lejos de su casa y de su familia extendida. Poco después de ser madre por primera vez, huyeron a Mitzrayim/Egipto, y se encontró como refugiada política en un país extranjero, nuevamente requiriendo de enorme valentía y fe.
Yo me imagino que Yahweh Elohe escogería a Miriam porque era una persona de extraordinaria fuerza y obediencia, una mujer que podría soportar el enorme sufrimiento de ser madre del mashiaj, según creemos los israelitas nazarenos. Ella lo criaría en los caminos de la Torá, lo amaría como toda madre israelita ama apasionadamente a sus hijos, le enseñaría a vivir según el pacto con yahweh Elohe, y lo animaría a vivir como miembro de la mishpajá israelita. Y a medida que "Yahshua crecía en sabiduría, en estatura y en gracia para con Elohe y los hombres" (Luc. 2:52), continuaría cumpliendo su rol tan crítico.
Ella se mantuvo junto a su hijo a través de toda Su vida, y también luego de Su muerte y resurrección. Ella estuvo con Sus talmidim en el Aposento cuando experimentaron el próximo gran don de Yahweh a Su nuevo cuerpo de creyentes. A lo largo de Su vida, ella disfrutó la hermosa alegría de ser madre, pero también soportó inimaginable dolor al ver que su hijo era odiado, injuriado y crucificado. Sólo una convicción personal en la justicia de Yahweh y en Su ahavah por Su pueblo podría haber sido traducida en obediencia inquebrantable y en la fuerza que dominó a esta asombrosa mujer.
Amados ajim, no olvidemos jamas el papel tan importante de Miriam, no la arrinconemos a un lado olvidando su ejemplo de vida y servicio y entrega a Yahweh y no olvidemos que como madre de nuestro mashiaj, ella lo cuido, amo, y estuvo a su lado en todo instante de dolor y sufrimiento.
A la memoria de Miriam................

"UNA VIDA DE SUFRIMIENTO Y DE UBRAJOT


 
"Una vida de sufrimiento y de Ubrajot"
Iyov/Yob 1:6-12
"Un día los hijos de ha'Elohe se presentaron delante de YHWH, y el Satán vino
junto con ellos. YHWH le dijo al Satán: “¿Dónde has estado?” El Satán le respondió a YHWH: “He estado volteando por toda la tierra”. YHWH le dijo al Satán: “¿Has notado a mi servidor Iyov? No hay nadie como él sobre la tierra, ¡un hombre intachable y recto que respeta a Elohe y se aparta del mal!” El Satán le respondió a YHWH: “¿No tiene Iyov una buena razón para servirle a Elohe? Porque tú lo has cercado alrededor, a él y a su familia y todo lo que tiene. Has bendecido sus esfuerzos de modo que sus propiedades se esparcen por el país. Pero ponle la mano a todo lo que tiene y ciertamente te blasfemará en la cara”. YHWH le respondió al Satán: “Mira, todo lo que él tiene está en tu poder; solamente no le pongas una mano a él (su vida no la toques)”. El Satán salió de la presencia de YHWH."

Amados ajim:
¿ Por qué sufren los justos? El tema del sufrimiento y sus causas en predominante en este libro, éste llena un fin más amplio: Es demostrar que la certeza de la FE no depende de las circunstancias externas ni tampoco de las explicaciones conjetúrales, sino del encuentro de la fe con un Elohe Soberano y justo.
Iyov es descrito en la Escritura como un hombre de fe, intachable, recto, temeroso de Yahweh y apartado del mal; pero llama la atención dos expresiones:
1ª-“no hay ninguno como él sobre la tierra” y como Yahweh no miente esto es la verdad.
2ª- “pero no extiendas tu mano sobre él” y también basado en lo anterior tenemos que decir,  que la elección incondicional y la perseverancia de los kadoshim es irrefutable.
Iyov es victima de una cadena de desdichas que lo dejan bruscamente sin hijos y sin hacienda, enfermo y reducido a una condición miserable. que tiene Iyov que decir de  esa condición:
Iyov 1:20-22          
"Entonces Iyov se levantó, desgarró sus ropas, se cortó el cabello, y se tiró al suelo
y adoró. Dijo: “Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá; YHWH dio y YHWH quitó; bendito sea el nombre de YHWH”. Por todo eso Iyov no pecó ni le hizo reproche a Elohe.
La Escritura tiene razón como siempre, si la Escritura dice que Iyov no pecó ni culpo a Yahweh Elohe.
¿Si la Davar de Yahweh dice que Iyov no pecó ni culpo a Elohe, que importancia pueden tener los “maestros de la fe” que dicen lo contrario? A pesar de todas las desgracias, él confía en Yahweh y lo bendice y no deja que sus labios pequen contra Yahweh, y aun le sale al paso a la esposa preguntándole:
Iyov 2:9-10
"Su esposa le dijo: “¡Todavía mantienes tu integridad! ¡Blasfema a Elohe y
muérete!” Pero él le dijo: “¡Hablas como hablaría cualquier mujer desvergonzada! ¿Vamos a aceptar solamente lo bueno de ha'Elohe y no vamos a aceptar lo malo?” Por todo eso, Iyov no dijo nada pecaminoso."
Otra vez aquí los “maestros de la fe” la emprenden contra Iyov, no sólo sus ‘chaverim/amigos’ pero todos se olvidan de algo, la Escritura dice de nuevo. En todo esto Iyov no pecó con sus labios. Iyov no podía pecar con sus labios porque tenía razón.
Aparecen en la escena sus ‘ tres chaverim, Elifaz Temanita, Bildad Suhita y Zofar Mananita, que se pusieron de acuerdo para ir juntos a condolerse  y a consolarlo, pero amigos como estos Iyov no necesita enemigos. Allí cada uno acusó no consoló a Iyov de haber pecado. Y después aparece otro ‘chaver’ Eliú hijo de Baraquel, el Buzita, El toma la palabra para reprender con ironía a Iyov y a sus ‘chaverim’ con un largo discurso que comienza en el capítulo 32 y termina en el 37. Pero después de su largo discurso comienza a hablar Yahweh Elohe. Con preguntas para convencer a Iyov de su ignorancia, lo que humilla a Iyov en su discurso y lo lleva a arrepentirse de sus apasionadas expresiones acerca de los tratos providenciales con él, hace esto invitando a Iyov a que compare el ser de Elohe desde la eternidad hasta la eternidad con su propio tiempo.
Iyov 19:21-27
"¡Compadézcanse de mí! ¡Compadézcanse de mí; ustedes son mis chaverim! Porque
la mano de Elohe me ha golpeado. ¿Por qué me persiguen ustedes como lo hace Elohe, perjudicándome insaciablemente? ¡Oh, si se escribieran mis palabras¡ ¡Oh, si se registraran en un libro! ¡Si se grabaran para siempre en una roca con un cincel de hierro y con plomo! Pero yo sé que mi Vindicador vive, y al final testificará sobre la tierra—esto, después que hayan deshecho mi piel. Pero aún en mi carne he de ver a
Elohe, yo mismo, no otro, lo contemplaré; lo veré con mis propios ojos: Mi corazón se consume dentro de mí."
¡Mi corazón se consume  dentro de mí.!
Iyov le responde la segunda vez al Bildad. Desesperado por falta de justicia, Iyiv anhela que su caso sea descrito en un libro, más adelante, comprende que la escritura ordinaria es perecedera, desea que se escriba con cincel de hierro y con plomo o sobre una piedra.....
Enseguida pasamos al pasuk más famoso de este libro. Iyov creía en un Elohe vivo que reivindicaría su caso aun después de su muerte. La última parte del pasuk 27 es una exclamación que podría expresarse de esta manera “ Estoy abrumado ante la idea”. Es una expresión de esperanza señala el momento decisivo en la actitud de Iyov. El ha contemplado sus sufrimientos desde la perspectiva de una futura reivindicación de su caso.
Iyov 40:1-5,15-24
"YHWH le dijo en respuesta a Iyov: ¿Se quejará contra Shaday uno que debería ser disciplinado? El que argumenta con Elohe debe responder. Iyov le respondió a YHWH: Mira, yo soy insignificante; ¿qué te puedo responder? Me pongo la mano sobre la boca. Una vez hablé y no volveré a responder; dos veces, pero no continuaré.
Manifestaciones del poder de YHWH"
Considera ahora al Behemot, al cual yo hice así como a ti; come hierba como el
buey. Su fuerza está en sus lomos; su poder está en los músculos de su vientre.
Pone su cola tensa como un cedro, y los nervios de sus muslos están entretejidos.
Sus huesos son como tubos de bronce, su osamenta como barras de hierro. Es una obra maestra de Elohe; sólo su Hacedor puede sacar la espada contra
él. Los montes producen hierba para él, donde retozan todas las bestias del campo.
Se recuesta debajo de los lotos, en lo oculto de los juncos del pantano. Los lotos lo cubren con su sombra; lo rodean los sauces del arroyo. Él puede aguantar el río cuando crece; está confiado de que el Yardén fluirá a su mandato. ¿Pueden atraparlo por sus ojos? ¿Le pueden perforar la nariz con ganchos?
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REFLEXION
Estoy seguro que hay más lecciones que podemos aprender de la experiencia de Job, la vida de este patriarca la podemos observar de muchas maneras, por tal razón no intento exponer aquí todas y cada una de las lecciones de la experiencia de Iyov.
Comenzamos con una de las primeras lecciones que nos dejó este patriarca, que es muy criticada por los “maestros de la fe” y es cuando Iyov dijo: “Yahweh dio y el Yahweh quitó” Iyov tenía razón, aunque fue ha satan el autor  de todas las experiencias negativas de la vida de Iyov, pero recordemos algo, Yahweh tuvo una parte en esa situación, cuando le permitió a ha satan quitarle “ todo pero no tocar su vida” y eso fue exactamente lo que hizo ha satan. Lutero dijo: Yahweh estaba probando no sólo la fe de Iyov sino su paciencia frente  a la adversidad.
La respuesta de los “chaverim” de Iyov se repite constantemente; la desgracia de Iyov, es a causa del castigo por el pecado, No tienen dudas que él ha cometido un grave pecado, porque Yahweh lo está castigando con tantos males; únicamente si Iyov se arrepiente volverá a gozar de las bendiciones de Elohe. De igual manera piensan algunos hoy día cuando algunos de nosotros estamos pasando por grandes pruebas, enfermedades y dificultades extremas, eso es lo que piensan, sobre todo, los titulados “maestros de la fe”.
Pero este argumento no satisface a Iyov; él sabe que no es culpable, y pone toda su confianza en Yahweh Elohe, y  está confiado en El y sabe que Yahweh mismo es testigo de su inocencia y que lo justifique y que al fin le revele por qué sufren los  creyentes.
Después de concluidas esta serie de discursos interviene el joven Eliu, que lo hace  para reprochar la osadía de Iyov y lo inadecuado de las respuestas de los chaverim de Iyov. Este personaje tiene un tono altanero, pero sus palabras invitan a la reflexión. Porque él exalta la justicia, la sabiduría, la santidad, la soberanía y grandeza de Elohe, y además pone énfasis en el valor pedagógico del dolor humano; ya que Yahweh Elohe puede llevar al pecador a la conversión y a la salvación.
El último discurso pertenece a Yahweh, que habla con Iyov desde un torbellino. Elohe rompe el silencio que ha mantenido. Mientras que Iyov se había quejado a menudo, pero, sorprendentemente, las palabras de Yahweh no hace referencia a los padecimientos de Iyiv, sino que son una afirmación de su grandeza, de su poder, de su sabiduría y de su gobierno universal. Iyov, tocado en su conciencia, confiesa su ignorancia, ese es; el gran secreto de la victoria sobre la adversidad, Aborreciéndose a sí mismo y arrepentido “en polvo y ceniza”; hace su tremenda declaración, que invalida todos sus sufrimientos y se levanta en la fe para exclamar “He sabido de ti sólo de oídas, pero ahora mis ojos te ven”. Mantiene su confianza en Yahweh, aun cuando no haya logrado descifrar el misterio de los sufrimientos y infelicidad del inocente. (cuantos de nosotros nos sentimos identificados con él)
Yahweh Elohe reprende a los chaverim, alaba la fidelidad de Iyov, y le devuelve con creces lo que había perdido, de familia, de hacienda y amistades cuando Iyov hizo tefilat por sus chaverim, los mismos que le acusaron, y Yahweh aumentó al doble todo lo que Iyov había poseído
Es muy evidente que este libro no pretende establecer una teoría general acerca del sufrimiento humano, ni mucho menos, una particular opinión en torno a la infelicidad que también son objeto de quienes aman a Yahweh Elohe y actúan con rectitud y pasan por estas experiencias.
Tengamos siempre presente las palabras de Shaul....nada nos separará de ahavah de Yahweh que esta en Yahshua Ha Mashiaj-

Sean todos ustedes llenos de ubrajot y ahavah del Abba kadosh.